Lola Awards: una historia que comenzó pequeña y terminó convirtiéndose en una tradición
Hay ideas que nacen sin saber realmente hasta dónde pueden llegar. Los Lola Awards comenzaron como una forma sencilla y entretenida de mirar hacia atrás, recordar algunas de las entregas realizadas por Rey Oso Desayunos y reconocer aquellos momentos que, por distintas razones, lograron quedarse en nuestra memoria.
Lo que comenzó como una idea diferente fue creciendo año tras año gracias a algo fundamental: las personas. Clientes, familias, seguidores, emprendedores, artistas, colaboradores y vecinos fueron transformando esta ceremonia en un encuentro que hoy forma parte de la historia de Rey Oso.
2023: donde todo comenzó
La primera edición de los Lola Awards nació en Huelquén, en el Café Ruta del Inca. La idea era sencilla: reunir a nuestra comunidad y premiar algunas de las entregas más recordadas del año. Entregas emotivas, divertidas, sorprendentes y esas historias que demostraban que detrás de cada desayuno existía mucho más que un producto.
Cada entrega representaba un cumpleaños, un aniversario, un agradecimiento, un reencuentro o simplemente las ganas de hacer sentir especial a alguien. Así nació una ceremonia que mezclaba premiación, humor y emoción, pero que principalmente buscaba celebrar las historias que Rey Oso había tenido el privilegio de conocer.
En ese momento era difícil imaginar todo lo que vendría después. Lo que comenzó como una pequeña celebración comenzaba, sin saberlo, a construir una identidad propia.
2024: la idea comenzó a crecer
La segunda edición confirmó que los Lola Awards podían convertirse en algo mucho más grande. Nuevamente Huelquén recibió el evento, pero la convocatoria comenzó a demostrar que el público había hecho suya esta celebración.
Entre las dos primeras ediciones se reunieron aproximadamente 700 personas, una cifra muy significativa para un evento que había nacido como una idea sencilla de Rey Oso. También comenzaron a adquirir mayor protagonismo los emprendedores locales, colaboradores y distintas personas que habían acompañado nuestro camino.
Los Lola Awards comenzaron entonces a encontrar su propia identidad. Ya no se trataba solamente de entregar premios, sino de construir una experiencia donde la comunidad pudiera encontrarse, reír, emocionarse y sentirse parte de una historia que también les pertenecía.
2025: el gran salto al Teatro Municipal de Paine
La tercera edición marcó uno de los cambios más importantes en nuestra historia. El crecimiento del evento y las limitaciones de espacio de las primeras versiones nos hicieron entender que necesitábamos dar un nuevo paso.
El 18 de octubre de 2025, los Lola Awards llegaron por primera vez al Teatro Municipal de Paine. Pasar desde Huelquén a uno de los principales escenarios culturales de la comuna significó mucho más que cambiar de lugar. Representó el crecimiento de una idea que había comenzado pequeña y que ahora podía presentarse ante cientos de personas en un verdadero teatro.
Las entradas continuaron siendo completamente liberadas para la comunidad, esta vez mediante el sistema Passline. La participación de las personas también siguió siendo uno de los elementos centrales de la ceremonia, ya que a través de nuestras redes sociales el público pudo votar y elegir entre algunas de las entregas y momentos que habían marcado el año.
Pero los Lola Awards ya eran mucho más que una premiación. Espectáculos en vivo, emprendedores locales, invitados, nuestros queridos osos, humor, videos, concursos, sorpresas y una puesta en escena cada vez más grande fueron dando forma a una tarde pensada para compartir en familia.
Aquella edición demostró algo que para nosotros fue especialmente importante: una idea nacida desde un pequeño emprendimiento podía crecer cuando existía una comunidad dispuesta a acompañarla.
2026: cuatro años construyendo recuerdos
En 2026 celebramos la cuarta edición de los Lola Awards. El sábado 17 de octubre, a las 18:30 horas, regresaremos al Teatro Municipal de Paine para vivir una nueva ceremonia llena de premiaciones, espectáculo, humor, emoción y sorpresas.
Esta nueva edición también será una oportunidad para mirar todo lo recorrido durante estos años. Detrás de los Lola Awards existen cientos de historias: personas que recibieron uno de nuestros desayunos, familias que aparecieron en nuestros videos, seguidores que votaron por sus entregas favoritas, emprendedores que confiaron en nosotros, artistas e invitados que aceptaron ser parte de esta aventura y personas que simplemente decidieron acompañarnos desde una butaca.
Durante estos años hemos reído, nos hemos emocionado y hemos compartido momentos que probablemente nunca imaginamos vivir cuando comenzó esta historia. También permanecen presentes quienes alguna vez fueron parte de nuestro camino y hoy continúan acompañándonos a través de los recuerdos que dejaron.
En esta cuarta edición volveremos además a abrir espacios para emprendedores locales, extendiendo la experiencia más allá del escenario y convirtiendo nuevamente el entorno del Teatro Municipal en un punto de encuentro para nuestra comunidad.
Mucho más que entregar desayunos
Desde que comenzó esta historia hemos entendido que nuestro trabajo nunca ha consistido únicamente en preparar y entregar desayunos. Durante algunos minutos tenemos la posibilidad de entrar en momentos importantes de la vida de otras personas y convertirnos en parte de cumpleaños, aniversarios, celebraciones, reconciliaciones, sorpresas y recuerdos familiares.
Quizás por eso existen los Lola Awards. Porque necesitábamos un lugar donde todas esas historias pudieran encontrarse. Un escenario donde pudiéramos mirar hacia atrás, reírnos de nuestras propias locuras y agradecer a quienes han permitido que Rey Oso continúe avanzando.
Los Lola Awards crecieron y Rey Oso también. Sin embargo, hay algo que permanece exactamente igual que cuando comenzó esta aventura en Huelquén: nuestro deseo de transformar pequeños momentos en recuerdos.
Porque en Rey Oso no entregamos regalos, entregamos recuerdos.
Y los Lola Awards son, probablemente, uno de los recuerdos más grandes que hemos construido juntos.

